El Coyote

“Los universos los vemos representados en las danzas. En el caso de la danza del coyote, podemos notar su penacho. ¿Qué universos manifiestan estos penachos? Principalmente tenemos el juya ania a través de las diferentes aves. También lo podemos ver desde el Jeka ania. ¿Por qué? Porque las plumas de las aves no se pueden estar quietas; tienen que estar en el universo del aire.

A través de la piel del coyote, vemos al Juya Ania Huya Ania y el Baawe Ania, lo vemos en la concha nácar que viene en la parte de frente del penacho.

Originalmente, antes de la llegada de los religiosos, el yaqui siempre ha tenido esa visión y está convencido de que todas las bondades que tiene, como la piel del coyote, las plumas de las diferentes aves, han entrado de una manera por ósmosis al cuerpo del yaqui. Sin pensarlo, está dentro. Y es por eso que el yaqui imita mucho la forma de cazar.

Acordémonos de la revolución: las famosas “loberas”, los huecos. Así los yaquis siempre pelearon, pero siempre llevaban su penacho de coyote, llevaban siempre su universo, aún en los momentos difíciles.

El canto del coyote es cien por ciento guerrero y aborda los universos. Hay un canto ilustrativo que se refiere a un cuervo miedoso, un cuervo que por miedo levanta el vuelo ante el gran arco.”

(Teodoro Buitimea)

“Esta danza, desde tiempos remotos ha sido ejecutado por la milicia yaqui, considerado eminentemente guerrera, por su caracterización y sus cantos, que hablan sobre los desafíos del guerrero yaqui hacia la muerte y su misión siempre de salvaguardar el gran interés que tiene de encargo, que es la tierra, el rio, la sierra  y todo aquello que convive con el hombre en la tierra.

Es la danza que simboliza la resistencia  histórica a los embates  que ha  tenido la tribu a través de los tiempos en busca siempre, el respeto a los derechos de autonomía de gobernarse  en base a los legados  que por generaciones ha sostenido a los yaquis como pueblo autónomo”.

(Juan Silverio Jaime León)